México y Japón lideran en el desarrollo de este tipo de alertas. El alto costo de la tecnología, así como la ubicación de las fallas, son algunas de las limitantes para que otros países las adopten.
Edificios derrumbados, personas atrapadas, llanto y pánico total. Escenas que en México se reconocen muy bien tras los terremotos sufridos en distintos momentos, llevaron a este y otros países a hacerse de un sistema de alerta temprana de sismos que pudiera prevenir, en la medida de lo posible, grandes tragedias humanas.
México fue pionero. Años después de los terremotos de septiembre de 1985 que dejaron oficialmente entre 6 y 7 mil muertos, se convirtió en el primer país en contar con un sistema público para alertar a la población, con segundos de anticipación que pueden ser vitales, de la proximidad de un movimiento telúrico. Para ello, se creó el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), conformado originalmente para la Ciudad de México (SAS), operativo desde 1991 y que depende del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES). Desde 2003, funciona el sistema para Oaxaca (SASO). El SASMEX emite dos tipos de alerta a la población, una preventiva, y otra pública.
El vídeo del monitor SASMEX muestra cómo fueron las detecciones de los sensores sísmicos del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano durante el sismo M7.2 del día 16 de febrero de 2018 a las 17:39 hrs. (hora local) cuyo epicentro fue localizado a 11 km al sur de Pinotepa Nacional, Oaxaca a una profundidad de 12 km.
Las primeras detecciones del SASMEX las realizaron Huazolotitlán y Mártires de Tacubaya, sensores cercanos al epicentro a 18 y 28 km de distancia respectivamente.
Since 1990, nearly one million people have died from the impacts of earthquakes. Reducing those impacts requires building a local seismic culture in which residents are aware of earthquake risks and value efforts to mitigate harm. Such efforts include earthquake early warning (EEW) systems that provide seconds to minutes notice of pending shaking. Recent events in Mexico provide an opportunity to assess performance and perception of an EEW system and highlight areas for further improvement. We have learned that EEW systems, even imperfect ones, can help people prepare for earthquakes and build local seismic culture, both beneficial in reducing earthquake-related losses.
CREDIT: CESAR RODRIGUEZ/BLOOMBERG VIA GETTY IMAGES
“EEW systems are seen as being valuable despite technical limitations.”
El 29 de noviembre de 2017, el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, A. C. (CIRES) fue honrado con la visita del Dr. Sergio Barrientos Parra, Director del Centro Sismológico Nacional, Universidad de Chile (CSN), quien realizó un recorrido por las instalaciones del Centro para conocer el funcionamiento del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano SASMEX.
SASMEX reconocida como la primera alerta temprana para sismos en el mundo y con tecnología de vanguardia, presentó al Dr. Barrientos Parra los resultados obtenidos de los sismos ocurridos en septiembre de 2017.
Chile es un país que alberga una importante historia sismológica, por lo que el Dr. Barrientos Parra a través de la Oficina Nacional de Emergencia en Chile, está proponiendo implementar un Sistema de Alertamiento Temprano para Sismos, especialmente en las zonas más pobladas del país que pueden beneficiarse, a pesar de las distancias cortas que existen entre el epicentro y las ciudades a alertar, lo que daría un tiempo de oportunidad de alertamiento de alrededor de 15 a 20 segundos, tiempo en que se podrían realizar acciones para mitigar daños materiales y humanos en el país.
Hasta ahora ni con la tecnología más avanzada se pueden predecir los movimientos telúricos en el país; sin embargo, alertar a la población unos segundos antes de que ocurra un fuerte sismo puede salvar millones de vidas.
Esta plataforma integrada por el Sistema de Alerta Sísmica para la Ciudad de México (SAS), que opera desde 1991, y el Sistema de Alerta Sísmica para la Ciudad de Oaxaca (SASO), que brinda servicio desde 2003, abarca la zona sísmica del Pacífico en los estados de Jalisco, Colima, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Puebla.
Actualmente, el Sasmex tiene instalados en territorio mexicano 97 sensores que ayudan a prevenir algunos riesgos a los que está expuesto México por localizarse en una zona de alta sismicidad, debido a la interacción de las placas tectónicas de Norteamérica, Cocos, Pacífico, Rivera y la del Caribe.
Foto Notimex
Estamos en una asociación civil sin fines de lucro que se propone como una opción para ayudar a la investigación de los efectos de los sismos, dado que en el 85 tuvimos un gran desastre y fue muy poco el conocimiento que tuvimos de los efectos reales en los lugares donde hubo daños», señaló Juan Manuel Espinosa, director del Cires.
En entrevista con Notimex, dijo que en un inicio instalaron 12 sensores en Guerrero, entre Punta Maldonado y Zihuatanejo; sin embargo, como los sismos no sólo se registran en esa región se tuvo que ampliar el sistema a otros estados, empezando por Oaxaca.
«Tenemos una infraestructura que está dando una cierta protección, pero ésta ha evolucionado del año 1993 cuando empezamos en Guerrero y después en el 2003 empezó a funcionar el sistema de Oaxaca», refirió.
Para el ingeniero Juan Manuel Espinosa, uno de los creadores del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano, el Cires ha contribuido con su misión de generar datos para que los especialistas la estudien y construyan normas valiosas, más eficaces contra la amenaza de un sismo.
El alertamiento no va a evitar que una casa mal hecha se caiga, pero si la gente tiene la oportunidad de hacer una medida de prevención, pues también es una buena contribución porque se salva la vida», señaló.
Abundó que es un equipo que ha funcionado bien y es por ello que hoy en día más que detener el servicio, se tiene que fortalecer para que ofrezca beneficios adicionales a las personas que están en las zonas de riesgo.
Hemos sido invitados a exponer este quehacer, sobre todo la alerta sísmica que llama mucho la atención en Japón, Estados Unidos y Europa (…) Es un sistema que sí se pudo hacer con conocimientos de especialistas mexicanos, ingenieros mexicanos, es un trabajo que está muy avanzado y llama mucho la atención de otros países», destacó.
De acuerdo con el director del Cires, este sistema ha medido seis mil 500 sismos en la región de su cobertura «y de estos, desde los muy chiquititos hasta las muy fuertes, como el del 7 de septiembre, son medidos como peligrosos 160, de estos, solamente dos han ocurrido cerca de la Ciudad de México».
«El Sasmex es un sistema eficaz y está hecho con tecnología nuestra, es una satisfacción tener esta herramienta que es bastante elaborada, lleva muchos años de haberse puesto en servicio, en 1993 empezamos nuestros trabajos experimentales y es una labor que lleva seis años de depuración«, expuso.
Si bien la alerta sísmica ha funcionado para avisar a la población cuando se detecta un sismo en la zona donde tienen instalados sus sensores, es necesario ampliar su cobertura para también aumentar el rango de prevención en un país que registra en promedio 40 sismo diariamente, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Last week’s magnitude 7.1 quake caught me, and everyone in Mexico City, by surprise. We are used to getting lots of warning before an earthquake – and this time, we didn’t.
Since 1993, Mexico City has had a fully operational earthquake early warning system. When a magnitude 8.2 quake struck on 7 September, the city got over a minute of warning.
But 19 September’s quake showed that the system can’t handle all types of events. The limited warning it gave holds lessons for all countries working to give their citizens a head start.
“This event in Mexico City is critical,” says Richard Allen at the University of California, Berkeley.
Para que el país incremente su nivel de protección ante los sismos, requiere que en los próximos dos años se inviertan 795 millones de pesos para colocar 60 estaciones sensores que permitan mejorar el nivel de detección de los temblores.
Así lo expone en entrevista con Publimetro Juan Manuel Espinosa Aranda, director general del Cires, quien hizo un llamado a los gobiernos para etiquetar recursos destinados a ampliar la red de detección de sismos y no esperar hasta que un movimiento telúrico les recuerde que México es un país sísmico.
La alerta sísmica ronda por la cabeza de todos. Nuestras vidas ahora tienen integrado ese sonido tan temido, luego de atestiguar lo que nos dejaron los fuertes sismos en Guerrero, Oaxaca, Puebla, Chiapas y la Ciudad de México, el pasado mes de septiembre. Sin embargo, su función es vital para una ciudad como la nuestra, en donde la alerta sísmica se genera por una señal de radio que llega a escuelas, edificios de gobierno, unidades habitacionales y altavoces de las cámaras de videovigilancia, en un promedio de 50 a 60 segundos antes de que se sienta el temblor de gran magnitud, proveniente de una zona del litoral Pacífico de nuestro país.
Es conveniente también aclarar que no es lo mismo alerta que alarma, porque mientras que la alerta es la señal de los radioreceptores del Sistema de Alerta Sísmica y sirve para que tengas esos segundos que servirán para resguardarte o evacuar a una zona de menor riesgo, la alarma es un aviso implementado por alguien (por ejemplo con silbatos) cuando el sismo ya es perceptible.
El día de hoy 2 de octubre de 2017, el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, A.C. fue honrado con la visita de investigadores en sistemas de alertamiento temprano para terremotos y en metodologías de desarrollo para detectar y advertir sismos. El Dr. Richard Allen Director y profesor del Laboratorio Sismológico de la Universidad de Berkeley; Scott Miles de la Universidad de Washington del Centro para Sistemas Colaborativos para la Seguridad y la Resiliencia Regional (COSSAR); Elizabeth S. Cochran investigadora en geofísica del Servicio Geológico de los Estados Unidos USGS.
La alerta sísmica mexicana reconocida como la primera alerta temprana para sismos en el mundo y con tecnología de vanguardia, presentó las recientes experiencias a este grupo de investigadores que tienen el encargo de iniciar su sistema de alerta en una primera etapa el próximo año. Se comentó sobre los algoritmos rápidos de detección del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano SASMEX, los grandes retos técnicos y de funcionamiento a los que se enfrenta, así como las limitaciones en torno a las apps y los grandes retos en la difusión y en el rezago del aprovechamiento de esta herramienta de prevención.
Richard Allen y su grupo de trabajo, encabezan el proyecto de Shake Alert, sistema de alerta temprana para sismos, proyecto de hace algunos años, en Estados Unidos .