En la cosmovisión del pueblo mexica, el universo no era algo estático ni eterno: era frágil, cíclico y profundamente ligado a la voluntad de los dioses. Esta idea quedó plasmada en relatos como la Leyenda de los Soles, donde se narra que el mundo ha sido creado y destruido varias veces a lo largo del tiempo.
Según esta tradición, la historia del universo se divide en eras llamadas “soles”. Cada sol representa una etapa de la humanidad, pero también su inevitable destrucción. Antes del mundo actual, existieron cuatro soles anteriores, cada uno con un final distinto:
- Uno fue destruido por jaguares
- Otro por huracanes
- Otro por lluvia de fuego
- Y otro por grandes inundaciones


















