En un inicio la alerta tenía dos tipos de mensajes: Se enviaba a un grupo específico de personas, como el caso de las escuelas o autoridades, llamada Preventiva. El propósito de ésta era para evaluarse y para que los estudiantes practicaran los simulacros con mayor frecuencia.
Y otra que llevaba el nombre de Alerta General o Pública que además de incluir a estos grupos, se enviaba o trasmitía a radiodifusoras y canales de televisión, cuyos sismos pudieran tener algún efecto en la Ciudad de México.
Issho (Fujitora) es uno de los personajes más poderosos de One Piece. Como almirante de la Marina, posee la habilidad de manipular la gravedad gracias a la Zushi Zushi no Mi. Con su espada puede aumentar o disminuir la fuerza gravitatoria, levantar enormes masas de roca e incluso atraer meteoritos.
Aunque sus poderes son ficticios, permiten hacer una comparación interesante con la ciencia que estudia los sismos.
Los sismos no son causados por la gravedad, sino por la liberación repentina de energía cuando las placas tectónicas se desplazan a lo largo de una falla geológica.
Sin embargo, la gravedad sí tiene un papel importante en el comportamiento de la Tierra:
Mantiene unida la estructura del planeta.
Influye en la estabilidad de montañas y laderas.
Después de un sismo, puede favorecer deslizamientos de tierra o derrumbes.
En la ficción, Fujitora controla la gravedad de manera directa; en la realidad, este fenómeno no puede generar terremotos por sí solo.
Si una fuerza pudiera modificar la gravedad de forma extrema sobre una región, probablemente produciría deformaciones en la superficie terrestre.
Esto podría ocasionar:
Fracturas en el terreno.
Colapso de estructuras.
Deslizamientos de laderas.
Vibraciones similares a un sismo.
No obstante, estos efectos serían consecuencia de una fuerza externa extraordinaria y no del mecanismo natural que origina los terremotos.
Fujitora demuestra cómo la ciencia ficción puede inspirar preguntas sobre fenómenos reales. Aunque controlar la gravedad es imposible con la tecnología actual, comparar sus habilidades con la forma en que se producen los sismos ayuda a comprender que la Tierra tiembla por el movimiento de las placas tectónicas, no porque cambie la gravedad.
Te presentamos la entrega de la serie del Desempeño de la RACM que mes con mes, muestra los registros sísmicos que ha llevado a cabo esta red a lo largo de su historia, desde 1987 a septiembre de 2026 que suma 405 sismos.
La Red Acelerográfica de la Ciudad de México RACM, es clave para el registro sísmico del suelo de la CDMX.
En esta publicación, reportaremos los sismos locales en la CDMX y de otros estados que la RACM ha registrado durante el mes de octubre.
Guerrero es uno de los estados con mayor actividad sísmica de México. Su ubicación frente al océano Pacífico lo coloca en una región donde la Placa de Cocos se introduce por debajo de la Placa Norteamericana, generando una gran cantidad de sismos. Pero, además de la fuente sísmica, las características del terreno también influyen en la manera en que las ondas sísmicas pueden sentirse en la superficie.
El territorio guerrerense presenta una gran diversidad de suelos debido a sus diferentes condiciones de relieve, clima, geología y vegetación. De acuerdo con información de INEGI, entre los principales grupos de suelo del estado se encuentran Regosol, Fluvisol, Luvisol y Phaeozem, entre otros.
En México existe una creencia popular que relaciona las lluvias intensas con los sismos. Es común escuchar frases como: Ha llovido mucho, seguro va a temblar o pensar que el agua acumulada puede provocar un terremoto.
La lluvia cotidiana, incluso cuando es muy intensa, no es la causa de los sismos.
Como te hemos compartido, la Red Acelerográfica de la Ciudad de México RACM es un conjunto de sensores que registran las aceleraciones del suelo de la CDMX, que está formado por tres diferentes tipos de suelo: firme o de lomas, de transición y de lago o lacustre. Cada uno tiene su propia composición y responde a las ondas sísmicas de manera distinta, por eso es importante medir la aceleración en cada zona geotécnica.
¿Cómo te beneficia el trabajo que realiza la RACM?
Te invitamos a seguir la serie. “Datos interesantes del SASMEX” en la que estaremos publicando historia, anécdotas, datos, preguntas, curiosidades, estadísticas, etc. del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano SASMEX.
El SASMEX es un sistema que avisa cuando detecta un sismo que pudiera afectar en las ciudades con alerta, así la población puede ponerse a salvo.
El SASMEX envía su aviso de alerta a las ciudades de Colima, Morelia, Cuernavaca, Toluca, CDMX, Puebla, Acapulco, Chilpancingo y Oaxaca.
En esta primera entrega te vamos a compartir algunos datos interesantes del SASMEX que quizá no sabías.
Un sismo puede sentirse eterno cuando nos sorprende en casa, en la escuela o en el trabajo. Sin embargo, aunque la sensación de movimiento parezca prolongarse, la mayoría de los sismos duran apenas unos segundos. Entonces, ¿por qué algunos parecen tan largos? La respuesta se encuentra en la forma en que la Tierra libera energía y en cómo las ondas sísmicas viajan a través del suelo.
Cuando ocurre un sismo, las rocas en el interior de la Tierra liberan energía acumulada durante años o incluso siglos. Esta energía se propaga en forma de ondas sísmicas que hacen vibrar el terreno.
En esta entrega te compartiremos información sobre una de las herramientas que pone a disposición del público la Red Acelerográfica de la Ciudad de México RACM: su mapa interactivo.
El mapa interactivo de la RACM te muestra los sismos que ha registrado en los diferentes tipos de suelo del Valle de México desde 1989 a la fecha. Proporciona información gráfica sobre los tres tipos de suelo de la Ciudad, a través de la zonificación geotécnica; muestra las estaciones de la RACM y su tipo, provee datos de los efectos sísmicos.
El 28 de julio de 1976, la ciudad de Tangshan, China, fue sorprendida por uno de los terremotos más devastadores del siglo XX. A las 3:42 de la madrugada, un sismo de magnitud 7.8, aproximadamente a 15 kilómetros de profundidad, sacudió esta ciudad industrial.