Te presentamos la entrega de la serie del Desempeño de la RACM que mes con mes, muestra los registros sísmicos que ha llevado a cabo esta red a lo largo de su historia, desde 1987 a junio de 2026 que suma 396 sismos.
La Red Acelerográfica de la Ciudad de México RACM, es clave para conocer las aceleraciones del suelo de la CDMX.
La superficie de la Tierra está dividida en enormes fragmentos llamados placas tectónicas, que se desplazan lentamente sobre una capa más profunda y caliente del planeta. Los lugares donde estas placas se encuentran reciben el nombre de bordes tectónicos y son las regiones donde ocurre la mayor parte de la actividad sísmica y volcánica del mundo.
Los bordes tectónicos son los límites entre dos placas que se mueven constantemente. Aunque su velocidad es muy lenta entre unos milímetros y varios centímetros por año, la enorme energía acumulada por estos movimientos puede provocar terremotos, erupciones volcánicas y la formación de montañas.
El estadounidense Charles Richter y Beno Guternberg crearon en los años 30 la escala de Richter, la desarrollaron específicamente para medir los sismos en la bahía de San Francisco, California, con instrumentos de aquella época, adaptados para medirlos y compararlos. Especialmente se diseñó para sismos entre 2.0 y 6.9 de magnitud y a profundidades máximas de 400 km. En esencia, esta escala evalúa la amplitud de las ondas sísmicas registradas por los sismógrafos, explica el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) comunica que “durante un tiempo fue calibrada para usarse en otras partes del mundo y usando registros de otros instrumentos, pero debido al tipo de datos sismológicos que emplea, esta escala ya no es utilizada y ha sido reemplazada por otras escalas como la magnitud de momento Mw”. Los valores que reporta SSN no emplean esa escala.
En una ciudad sísmica como la Ciudad de México, entender cómo se mueve el suelo durante un temblor no es sólo una cuestión científica, sino una herramienta clave para salvar vidas. Aquí es donde entran los acelerómetros, dispositivos fundamentales de la Red Acelerográfica de la Ciudad de México.
Un acelerómetro es un instrumento diseñado para registrar la aceleración del suelo durante un sismo. A diferencia de otros equipos que detectan el inicio del temblor, este aparato mide qué tan fuerte se sacude la tierra en un punto específico.
En pocas palabras: no sólo detecta que está temblando, sino cómo está temblando.
El sonido de la alerta sísmica del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano SASMEX, está diseñado para diferenciarse de cualquier otro sonido de emergencias. Aunque puede ser desagradable, el nivel de estrés que podría provocar es para asegurar la atención de manera instantánea y que las personas que lo escuchen actúen de manera pronta, incluso estando dormidos o en lugares con mucho ruido ambiental; priorizando la seguridad personal sobre la incomodidad auditiva del sonido.
Además, cumple la norma ISO 7731:2003 que especifica los principios físicos de diseño y requisitos ergonómicos para las señales de peligro. Que los sonidos sean discordantes, identificables y claramente diferentes a los sonidos del entorno.
La lengua seri, conocida por sus propios hablantes como cmiique iitom (“la lengua de la gente”), es uno de los patrimonios lingüísticos más singulares de México. Se habla principalmente en la costa del estado de Sonora, en comunidades como Punta Chueca y El Desemboque de los Seris, donde el pueblo seri o comcaac ha preservado su idioma y su cultura durante siglos.
El término “seri” fue impuesto por grupos externos, pero los hablantes se autodenominan comcaac, que significa “la gente”. Su lengua, cmiique iitom, puede traducirse como “lo que habla la gente”, una expresión que refleja la estrecha relación entre idioma e identidad. Más que un simple medio de comunicación, esta lengua es una forma de entender el mundo y de transmitir conocimientos ancestrales.
Hay muchos artículos científicos que se han publicado y han utilizado datos obtenidos por la Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM), pero ¿sabías que hay un artículo en el International Handbook of Earthquake & Engineering Seismology? Ese libro es una de las referencias más importantes en sismología e ingeniería sísmica a nivel mundial.
Ese artículo pertenece al capítulo 66 de la Parte B del libro. Fue escrito por investigadores de la UNAM: Shri Krishna Singh, Mario Ordaz y Javier Francisco Pacheco. Te vamos a explicar de qué va.
Elvira Liceaga es locutora, conduce el programa “Las partículas elementales” en el 105.7 FM, escritora, profesora de literatura hispanoamericana y egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
En su libro Las vigilantes, Liceaga entrelaza momentos autobiográficos en historias de vida de cuatro mujeres. Conmueve a los lectores y a veces parece reflejar los propios duelos, recuerdos, soledad, anhelos, dudas, apegos, experiencias, dolores y vacíos emocionales. Las historias se entrelazan con menciones de canciones, lugares como la colonia Escandón y Del Valle.
En el universo de Marvel Comics existen personajes capaces de controlar el fuego, el hielo, la electricidad o incluso el tiempo. Sin embargo, pocos poseen un poder tan inquietante y potencialmente destructivo como Graviton, descubre qué habilidad tiene este magnífico villano.
Graviton apareció por primera vez en los cómics de Marvel en 1977. Su nombre real es Franklin Hall, un científico especializado en física que, tras un accidente experimental, obtiene la capacidad de controlar fuerzas gravitacionales.
Con sus poderes puede:
Levitar objetos y personas.
Aumentar o reducir la gravedad.
Generar campos de presión.
Elevar ciudades enteras.
Alterar la estabilidad del terreno.
En muchas historias, Graviton demuestra que la gravedad no sólo mantiene nuestros pies sobre el suelo: también puede convertirse en una fuerza devastadora.