Un sismo, o terremoto, es un movimiento de la Tierra que ocurre cuando se libera una gran cantidad de energía en el interior del planeta. Esta energía viaja en forma de ondas sísmicas, que se sienten en la superficie y pueden causar daños graves. Sin embargo, no todos los sismos son igual de destructivos.
Existen muchísimos factores que hacen que un sismo sea considerado desastroso, pero aún no existe una ciencia exacta que pueda afirmar si el sismo podría o no generar daño. A continuación, explicamos algunas causas posibles:
Magnitud del Sismo: la magnitud del sismo es una medida de cuánta energía se libera durante el terremoto. Se mide con una escala llamada magnitud de momento: esta se basa en las amplitudes de las ondas sísmicas registradas en los sismógrafos y proporciona una estimación más precisa de la energía total liberada por un terremoto. A mayor magnitud, mayor es la energía y, por lo tanto, más daño podría causar.
En esta entrada, te platicaremos más sobre el aviso de alerta del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX).
¿Cuándo se activa la alerta?
Cuando los sensores de SASMEX pronostican que la energía que podría liberar el sismo detectado (magnitud), será lo suficientemente grande para ser percibido o incluso provocar daños a la ciudad a alertar. Al realizar este pronóstico de manera automática, se determina si el sismo amerita o no ser alertado.
¿Dónde se localizan estos sensores?
Los sensores se encuentran instrumentados en las regiones sísmicas activas de los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Puebla.
¿Qué factores se consideran para enviar el aviso de alerta?
La magnitud (es decir la cantidad de energía liberada), la distancia de la ciudad a alertar con respecto a las primeras detecciones de los sensores próximos al epicentro y la confirmación de 2 o más sensores con pronósticos de energía similares. Además, se toman en cuenta los rangos de alertamiento previamente establecidos para cada ciudad a alertar.
¿En dónde se difunde el aviso del SASMEX?
El aviso es transmitido por medio de altoparlantes, radio, televisión y radio receptores; en las ciudades donde esté habilitado el aviso de alerta como son: Ciudad de México, Colima, Puebla, Acapulco, Chilpancingo, Morelia, Oaxaca, Toluca, Cuernavaca. Avisos que benefician a más de 30 millones de personas en zonas de riesgo sísmico.
SASMEX un robot que salva vidas
El SASMEX es un conjunto de sistemas automáticos que informan sobre su estado operativo de manera regular. Está activo las 24 horas del día los 365 días del año. Ha detectado más de 12,484 sismos, de 1991 a finales de agosto de 2024, con magnitudes de 3.9 a 8.2.
Puedes consultar el mapa interactivo de la RACM, donde se muestran aceleraciones que ocurren en la CDMX cuando ocurre un sismo en la zona de cobertura del SASMEX.
Es importante que la población tenga conocimiento sobre protocolos de Protección Civil, y saber cómo funciona la alerta sísmica, para aumentar su cultura de prevención y evitar la mayor cantidad de daños.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) recomienda “atender sólo las alertas oficiales para información confiable y segura”.
Oaxaca además de ser un estado con alta sismicidad y ocupar el quinto lugar en extensión a nivel nacional; es famoso por su mezcal, historia, tradiciones, zonas arqueológicas, desarrollos turísticos, recursos naturales, gastronomía, playas y cultura.
Sismicidad en Oaxaca
“El estado de Oaxaca, como gran parte del territorio mexicano, es afectado por temblores que en su mayoría son originados por la subducción de las placas de Cocos y de Rivera bajo la placa continental de Norteamérica. Sin embargo, también se ve afectado por sismos de profundidad intermedia de falla normal producto del rompimiento de la placa de Cocos ya subducida”, como es el caso del sismo del 30 de septiembre de 1999. Así “este sismo dio pauta para conocer nuevas características de la sismicidad de fallamiento normal que ocurren dentro de la placa subducida de Cocos (sismos de tipo intraplaca) y a su vez de los sismos de fallamiento inverso que ocurren en la frontera de las placas de Cocos y Norteamérica (sismo de tipo interplaca)”.
De acuerdo con la Guía de Protección Civil de la CDMX, el repliegue es la acción de dirigirse a un lugar de menor riesgo en el interior de un inmueble y mantenerse en el mismo, se recomienda hacerlo durante un sismo si se encuentran en un tercer piso o uno superior.
¿Cómo hacer el repliegue?
El repliegue debe hacerse cuando las condiciones del inmueble son las adecuadas y se conoce de antemano la zona segura ante un sismo.
Buscar el camino más corto a la zona de menor riesgo, es el lugar físico de la infraestructura con mayor protección frente a los riesgos.
Para el repliegue debe preverse con la colaboración de la población, de manera individual o en grupos.
Respetar las zonas marcadas con la señalización (en caso de ser en casa, hay que tener ubicado este espacio)
No dispersarse por ningún motivo.
En caso de contar con brigadistas, se deben seguir sus instrucciones en todo momento.
La zona de menor riesgo es el espacio en el que acorde a las características y especificaciones de construcción de paredes, estructura, pisos, techos y recubrimientos de un inmueble, brinda un margen mayor de resistencia y protección ante un sismo.
En el pasado, Aristóteles; Estagira, 384 a.C.- Calcis, 322 a. C. abordó el tema de los terremotos en su obra «Meteorología». En esta obra, Aristóteles propuso varias teorías para explicar la causa de los terremotos, aunque es importante tener en cuenta que estas ideas se basaban en observaciones limitadas y en el conocimiento disponible en su época.
Una de las teorías de Aristóteles sugiere que los terremotos son causados por el movimiento de gases subterráneos que se liberan y provocan vibraciones en la tierra. Creía que estos gases se producían debido a la acción del calor solar en la tierra y se acumulaban en cavernas, cuando la presión de estos gases alcanzaba un punto máximo, se liberaban violentamente, causando los temblores.
¡Prepárate para adentrarte en el fascinante mundo de los mitos y leyendas! En esta ocasión, te traemos el mito de Atlas, ¡el titán que sostiene los cielos sobre sus hombros! Sigue leyendo para descubrir más sobre esta increíble historia.
El mito de Atlas, el titán que sostenía el peso del mundo sobre sus espaldas, ha sido una historia significativa en la mitología griega que ha trascendido a lo largo de los siglos. Sin embargo, más allá de su papel como portador del firmamento, Atlas también ha sido asociado con los sismos, fenómenos naturales que desde la antigüedad han despertado curiosidad y temor en las civilizaciones humanas.
Continuamos con las entregas de la serie llamada: ¿Qué tanto sabes de…? Aquí sabrás más información sobre el servicio que presta la Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM).
Durante 2023 la RACM registró 29 sismos. Los que fueron registrados en las alcaldías de la CDMX suman 17, cuyas magnitudes oscilan en el intervalo de 1.3 a 3.2. La Red registró 4 sismos en la alcaldía Álvaro Obregón, en Benito Juárez 2, en Coyoacán 6, en Iztacalco 1, en Iztapalapa 1 y Magdalena Contreras reportó 3. También registró 12 sismos en diferentes entidades del país abarcando las zonas más sísmicas, con magnitud hasta de 6.5. RACM registró 5 sismos provenientes de Oaxaca, 2 sismos provenientes de Guerrero, 1 de Puebla, 2 de Jalisco y 2 de Chiapas.
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), es un sistema de alerta temprana para terremotos, cuyo objetivo es avisar a la población con decenas de segundos antes de la llegada de un sismo, para realizar acciones para proteger la vida y reducir la pérdida de bienes materiales.
Cumple con los cuatro elementos que precisa la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para conformar un sistema de alerta temprana para sismos (conocimiento del riesgo, sistema de monitoreo y alerta; difusión y comunicación; y capacidad de respuesta).
Te compartimos información sobre los artículos que debes guardar en tu Mochila de vida o Mochila de Emergencia, que señala la Secretaría de Gobernación, Coordinación Nacional de Protección Civil, gobierno de la Ciudad de México y de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la CDMX.
Como su nombre lo dice son objetos necesarios para subsistir en caso de que quedes expuesto a un fenómeno natural o alguna emergencia.
Se sugiere que la mochila de vida sea individual y conforme a las necesidades de cada integrante de la familia. Recuerda tenerla en un lugar visible y a la mano, tanto en casa como en el trabajo. Y que sea posible cargarla teniendo las manos y brazos libres para moverte.
Puedes prepararla con lo siguiente:
Linterna: En caso de que haya apagones.
Radio sin internet, TV ni redes de telefonía: este aparato nos permitirá mantenernos informados, acompañados y atentos a cualquier alerta, así como a recomendaciones que difundan las autoridades.
Agua: Embotellada y sin gas.
Alimentos no perecederos: Comida enlatada, fácil de abril y que aporten energía.
Ropa abrigadora: cobija, ropa, impermeable y zapatos extras.
Encendedor o cerillos: Recuerda colocarlos en una bolsa plástica para no generar incendios.
Gel antibacterial: En caso de requerirse para el aseo de manos.
Silbato: Para solicitar ayuda en caso de quedar atrapado.
Fotocopia de todos tus documentosimportantes o guardados en una USB.
Copia de las llaves de tu casa: Para poder ingresar a ella después del sismo.
Medicinas: Para personas con tratamiento médico.
Productos diversos: latas de leche para bebés o personas adultas mayores, algunos productos específicos como biberones, papillas y pañales.
Dinero en efectivo: Para el caso de requerirse posteriormente al sismo.
Directorio Telefónico: Datos de servicios de emergencia, familiares y amigos.
Alimento para tu mascota: Para alimentarla después del sismo.
Pluma y libreta: Para anotar información importante que deba tenerse en cuenta.