La Ciudad de México es una zona de alta actividad sísmica, y para monitorear y analizar los movimientos del suelo durante los sismos, se inició en 1987 la Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM). Esta red está compuesta por 81 estaciones distribuidas estratégicamente en la ciudad y áreas conurbadas, abarcando diferentes tipos de suelo y zonas sísmicas.
La RACM cuenta con tres tipos principales de estaciones:
Estaciones de Superficie: Son las más numerosas, con un total de 66. Están ubicadas al nivel del suelo o hasta un metro por debajo. Estas estaciones registran las aceleraciones sísmicas directamente desde la superficie terrestre.
Un reglamento de construcciones está regido por una serie de documentos legales que tienen el fin de proteger la seguridad de las personas ante fallas que pudiera tener una edificación y está elaborado por una serie de especialistas en distintas materias y revisado por las autoridades correspondientes.
En México cada municipio puede tener el propio, en este artículo nos enfocaremos al relacionado con la CDMX.
En esta semana tuvimos el agrado de recibir a diversas delegaciones de países centroamericanos especialistas en Protección Civil.
La vistita tuvo el objetivo de conocer el funcionamiento del CIRES, A.C. en materia de desarrollo de tecnología aplicada a la instrumentación símica, así como su vinculación y participación con instituciones de los gobiernos estatales y federal, en el monitoreo y alertamiento sísmico.
Ambientada en la Ciudad de México durante y después del devastador terremoto del 19 de septiembre de 1985, “Cada Minuto Cuenta” es una serie dramática que retrata con crudeza y sensibilidad todo lo ocurrido antes, durante y después del desastre.
La trama sigue a varios personajes cuyas vidas se entrelazan mientras enfrentan el caos, la tragedia y la resiliencia en un contexto de colapso físico y emocional. Más que una reconstrucción del evento, la serie busca capturar el espíritu de solidaridad y esperanza que emergió en medio de una de las peores catástrofes en la historia del país.
¿Qué es un Sistema de Alerta Temprana? La Organización de las Naciones Unidas (ONU), establece que un Sistema de Alerta Temprana (SAT) completo y eficaz, se conforma por cuatro elementos, que abarcan el conocimiento de peligros y vulnerabilidades.
En esta publicación, la primera de dos entregas, te compartiremos información acerca de los primeros dos componentes de un SAT y como el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) se integra a estos elementos para contribuir en las sinergias de estos cuatro elementos:
Conocimiento del riesgo: La población debe conocer los peligros y los mapas de riesgos en su localidad. Se puede consultar el Atlas Nacional de Riesgos.
Sistema de Monitoreo y Alerta: Debe tener una base sólida, científica y tecnológica para medir y calcular el posible peligro del fenómeno natural.
Un sismo, o terremoto, es un movimiento de la Tierra que ocurre cuando se libera una gran cantidad de energía en el interior del planeta. Esta energía viaja en forma de ondas sísmicas, que se sienten en la superficie y pueden causar daños graves. Sin embargo, no todos los sismos son igual de destructivos.
Existen muchísimos factores que hacen que un sismo sea considerado desastroso, pero aún no existe una ciencia exacta que pueda afirmar si el sismo podría o no generar daño. A continuación, explicamos algunas causas posibles:
Magnitud del Sismo: la magnitud del sismo es una medida de cuánta energía se libera durante el terremoto. Se mide con una escala llamada magnitud de momento: esta se basa en las amplitudes de las ondas sísmicas registradas en los sismógrafos y proporciona una estimación más precisa de la energía total liberada por un terremoto. A mayor magnitud, mayor es la energía y, por lo tanto, más daño podría causar.
En esta entrada, te platicaremos más sobre el aviso de alerta del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX).
¿Cuándo se activa la alerta?
Cuando los sensores de SASMEX pronostican que la energía que podría liberar el sismo detectado (magnitud), será lo suficientemente grande para ser percibido o incluso provocar daños a la ciudad a alertar. Al realizar este pronóstico de manera automática, se determina si el sismo amerita o no ser alertado.
¿Dónde se localizan estos sensores?
Los sensores se encuentran instrumentados en las regiones sísmicas activas de los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Puebla.
¿Qué factores se consideran para enviar el aviso de alerta?
La magnitud (es decir la cantidad de energía liberada), la distancia de la ciudad a alertar con respecto a las primeras detecciones de los sensores próximos al epicentro y la confirmación de 2 o más sensores con pronósticos de energía similares. Además, se toman en cuenta los rangos de alertamiento previamente establecidos para cada ciudad a alertar.
¿En dónde se difunde el aviso del SASMEX?
El aviso es transmitido por medio de altoparlantes, radio, televisión y radio receptores; en las ciudades donde esté habilitado el aviso de alerta como son: Ciudad de México, Colima, Puebla, Acapulco, Chilpancingo, Morelia, Oaxaca, Toluca, Cuernavaca. Avisos que benefician a más de 30 millones de personas en zonas de riesgo sísmico.
SASMEX un robot que salva vidas
El SASMEX es un conjunto de sistemas automáticos que informan sobre su estado operativo de manera regular. Está activo las 24 horas del día los 365 días del año. Ha detectado más de 12,484 sismos, de 1991 a finales de agosto de 2024, con magnitudes de 3.9 a 8.2.
Puedes consultar el mapa interactivo de la RACM, donde se muestran aceleraciones que ocurren en la CDMX cuando ocurre un sismo en la zona de cobertura del SASMEX.
Es importante que la población tenga conocimiento sobre protocolos de Protección Civil, y saber cómo funciona la alerta sísmica, para aumentar su cultura de prevención y evitar la mayor cantidad de daños.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) recomienda “atender sólo las alertas oficiales para información confiable y segura”.
Oaxaca además de ser un estado con alta sismicidad y ocupar el quinto lugar en extensión a nivel nacional; es famoso por su mezcal, historia, tradiciones, zonas arqueológicas, desarrollos turísticos, recursos naturales, gastronomía, playas y cultura.
Sismicidad en Oaxaca
“El estado de Oaxaca, como gran parte del territorio mexicano, es afectado por temblores que en su mayoría son originados por la subducción de las placas de Cocos y de Rivera bajo la placa continental de Norteamérica. Sin embargo, también se ve afectado por sismos de profundidad intermedia de falla normal producto del rompimiento de la placa de Cocos ya subducida”, como es el caso del sismo del 30 de septiembre de 1999. Así “este sismo dio pauta para conocer nuevas características de la sismicidad de fallamiento normal que ocurren dentro de la placa subducida de Cocos (sismos de tipo intraplaca) y a su vez de los sismos de fallamiento inverso que ocurren en la frontera de las placas de Cocos y Norteamérica (sismo de tipo interplaca)”.
De acuerdo con la Guía de Protección Civil de la CDMX, el repliegue es la acción de dirigirse a un lugar de menor riesgo en el interior de un inmueble y mantenerse en el mismo, se recomienda hacerlo durante un sismo si se encuentran en un tercer piso o uno superior.
¿Cómo hacer el repliegue?
El repliegue debe hacerse cuando las condiciones del inmueble son las adecuadas y se conoce de antemano la zona segura ante un sismo.
Buscar el camino más corto a la zona de menor riesgo, es el lugar físico de la infraestructura con mayor protección frente a los riesgos.
Para el repliegue debe preverse con la colaboración de la población, de manera individual o en grupos.
Respetar las zonas marcadas con la señalización (en caso de ser en casa, hay que tener ubicado este espacio)
No dispersarse por ningún motivo.
En caso de contar con brigadistas, se deben seguir sus instrucciones en todo momento.
La zona de menor riesgo es el espacio en el que acorde a las características y especificaciones de construcción de paredes, estructura, pisos, techos y recubrimientos de un inmueble, brinda un margen mayor de resistencia y protección ante un sismo.
En el pasado, Aristóteles; Estagira, 384 a.C.- Calcis, 322 a. C. abordó el tema de los terremotos en su obra «Meteorología». En esta obra, Aristóteles propuso varias teorías para explicar la causa de los terremotos, aunque es importante tener en cuenta que estas ideas se basaban en observaciones limitadas y en el conocimiento disponible en su época.
Una de las teorías de Aristóteles sugiere que los terremotos son causados por el movimiento de gases subterráneos que se liberan y provocan vibraciones en la tierra. Creía que estos gases se producían debido a la acción del calor solar en la tierra y se acumulaban en cavernas, cuando la presión de estos gases alcanzaba un punto máximo, se liberaban violentamente, causando los temblores.