En nuestra infografía de este mes nos adentramos en el encanto de la lengua mixe, una de las joyas lingüísticas de México, para descubrir cómo nombra y siente los movimientos de la tierra.
Anteriormente exploramos la lengua mazateca; ahora, viajamos al corazón de Oaxaca para conocer el universo de los pueblos mixes, quienes se autonombran Ayuukjä’äy, expresión que significa “gente del idioma florido”. Este nombre está formado por varios morfemas que reflejan su profunda relación con la palabra y la naturaleza.
Se cuenta que los españoles tuvieron dificultad para pronunciar el vocablo original, lo que derivó en la forma “mixe” que conocemos hoy.
Desde sus inicios, el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico CIRES, A. C. ha manufacturado, a través de tecnología propia, sus desarrollos para la disminución del riesgo sísmico, con el objetivo de mantener en el estado del arte los elementos que se utilizan.
Por ejemplo, en los equipos sensores, que requieren de tarjetas electrónicas para adquirir datos de aceleración (cuando ocurre un sismo); se pensó que existía el inconveniente de que, al haber cambios de marca, desaparición de empresa fabricante o algún cambio en tecnología; las tarjetas perdieran vigencia o fueran difíciles de conseguir; por lo que se decidió generar tecnología propia, ya que además de tener los recursos de ingeniería y conocimientos necesarios para manufacturar los componentes; permitía tener a la vanguardia de la tecnología lo que se requiriera en el campo de la electrónica, podían realizar modificaciones a lo largo del tiempo, según fueran presentándose cambios para mejorar en el desarrollo tecnológico.
Las tarjetas electrónicas de adquisición de datos, han evolucionado en el laboratorio de Diseño del CIRES; ingenieros que toman cursos de especialización y se mantienen actualizados, diseñan y manufacturan las tarjetas que se utilizan en sus desarrollos: el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), Sistema Acelerométrico Digital para Estructuras (SADE) y la Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM).
Toda la información sobre CIRES, A.C., el desempeño de sus desarrollos tecnológicos, estadísticas, historia y más en sus redes sociales: sitio web, blog, Facebook, X, Instagram, Tik Tok y canal de Youtube.
Este texto fue elaborado sin utilizar inteligencia artificial.
Desde su primera aparición en 1954, Godzilla ha sido mucho más que un monstruo gigante que destruye ciudades. En realidad, este ícono del cine japonés nació de los temores y las heridas de un país marcado por la guerra, las bombas atómicas y también por los temblores.
El director Ishirō Honda y los estudios Toho crearon a Godzilla inspirándose en dos traumas nacionales: los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, y el accidente del barco pesquero Lucky Dragon No. 5, afectado por pruebas nucleares estadounidenses. Sin embargo, en un país donde los sismos, tsunamis y erupciones volcánicas forman parte del día a día, la figura de Godzilla también comenzó a representar otra cosa: la rabia de la Tierra cuando es alterada por la humanidad.
Cada vez que Godzilla emerge del océano o sacude el suelo con sus pasos, el movimiento de la cámara y el estruendo evocan directamente la sensación de un terremoto. Los temblores que produce no son simples efectos especiales: simbolizan la naturaleza desatada, una fuerza imposible de controlar ni detener.
Japón es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo, y su cultura está impregnada de respeto hacia la Tierra. En ese contexto, Godzilla funciona como una metáfora del terremoto: impredecible, destructivo y al mismo tiempo natural.
A diferencia de otros monstruos del cine occidental, que suelen tener motivaciones claras o un enemigo humano, Godzilla actúa como una manifestación física del desequilibrio. En muchas películas, los humanos provocan su despertar con experimentos nucleares o contaminación, del mismo modo que la actividad humana puede alterar los ecosistemas y agravar desastres naturales.
Tras eventos reales como el gran terremoto de Kobe en 1995 o el sismo y tsunami de Tohoku en 2011, la figura de Godzilla cobró nuevas lecturas. En la película Shin Godzilla (2016), por ejemplo, el monstruo representa la crisis nacional ante una catástrofe, con claras referencias al desastre de Fukushima. Su avance por Tokio recuerda la manera en que la naturaleza puede transformar en segundos una ciudad entera.
El rugido de Godzilla se vuelve entonces un eco del suelo temblando, una advertencia y una memoria colectiva de que la Tierra no pertenece al hombre, sino al revés.
Hoy, Godzilla sigue siendo un símbolo de la relación entre el ser humano y la naturaleza. En cada nueva versión, sus pisadas resuenan como temblores, recordándonos que bajo nuestros pies hay una energía viva, inmensa e indomable.
Así, más que un monstruo del cine, Godzilla es el espíritu del terremoto convertido en mito: una criatura que nos enfrenta con nuestros propios límites, que destruye para que podamos volver a construir, y que ruge como lo hace la Tierra cuando despierta.
El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico CIRES, A. C. recibió a miembros del Instituto de Investigación de Ingeniería Sísmica EERI por sus siglas en inglés; con el objetivo de conocer el trabajo del CIRES en relación a sus desarrollos tecnológicos para la mitigación del riesgo sísmico en México. En particular su interés se centró en el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano SASMEX.
Durante la sesión se explicó sobre la evolución de la alerta sísmica y las características de cómo ha operado en sus casi 40 años de servicio.
Posteriormente se realizó la sesión de preguntas y respuestas para saber cómo la sociedad aprovecha el sonido de alerta sísmica. Además, se hizo énfasis en sus procesos de aviso de alerta, de acuerdo a las diferentes autoridades de los estados.
Respecto a la prueba por telefonía celular empleando el protocolo cellbroadcast, en el próximo simulacro del 19 de septiembre a las 12:00 hrs, se preguntó si hay una guía de configuración de alertas en el dispositivo y qué mensaje se desplegará.
Es grupo de EERI, permanecerá esta semana en México, y podrán estar presentes durante el simulacro de la alerta sísmica, que además de activarse en altoparlantes, radio, televisión y radios dedicados se probará el sistema a nivel nacional.
Agradecemos el interés de esta institución internacional por el trabajo que realizamos en beneficio de la sociedad.
En esta entrega te vamos a explicar de dónde viene el nombre de CIRES y qué significan las siglas y las palabras que conforman su nombre.
Comenzaremos por sus siglas:
CIRES: es Centro de Instrumentación y REgistro Sísmico
Explicaremos las palabras que conforman su nombre o razón social:
Centro: Es un lugar en donde convergen ideas de personas especialistas en un tema y lo comparten con la sociedad y con la comunidad científica.
Instrumentación: En nuestro caso, se refiere a la acción de instalar, desarrollar y conservar equipos de medición para conocer el movimiento de los suelos, como pueden ser acelerómetros que se instalan en edificios, espacios abiertos o lugares aislados.
Registro sísmico: Es la grabación en dispositivos de la medición del movimiento del suelo con fecha y hora.
A. C.: se refiere a: Asociación Civil.
Asociación Civil con fines no lucrativos, lo que significa que no busca obtener ganancias económicas.
Esta semana, el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico A. C. recibió la visita de alumnos del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla que cursan la Especialización en Gestión Integral de Riesgos y Manejo de Desastres; iniciativa tomada por la Concejal de la alcaldía Benito Juárez, Mtra. Carla Castillo.
Los alumnos conocieron más de las actividades que desarrolla el CIRES, A. C. a través de videos e información en una conferencia.
Se les compartió sobre la tecnología que CIRES, A. C. aplica para la mitigación del riesgo sísmico a través de la Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM), el Sistema Acelerométrico Digital para Estructuras (SADE) y el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX).
En esta semana tuvimos el agrado de recibir a diversas delegaciones de países centroamericanos especialistas en Protección Civil.
La vistita tuvo el objetivo de conocer el funcionamiento del CIRES, A.C. en materia de desarrollo de tecnología aplicada a la instrumentación símica, así como su vinculación y participación con instituciones de los gobiernos estatales y federal, en el monitoreo y alertamiento sísmico.
Esta semana, colaboradores de la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG por sus siglas en indonesio), integrantes de la Embajada de la República de Indonesia en México; y representantes de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID); visitaron las instalaciones del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES, A. C.) para conocer más sobre la Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM), el Sistema Acelerométrico Digital para Estructuras (SADE) y el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX); sistemas que tiene a su cargo CIRES, A.C.
El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES, A.C.) fue invitado a impartir un ciclo de conferencias semanalees durante el mes de noviembre en las instalaciones de las Oficinas Centrales Normativas del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).
Los asistentes pertenecientes a las áreas operativas, de asuntos internacionales, administrativas, regulatorias y de recursos humanos de ese Instituto; asistieron a las conferencias impartidas por el Coordinador de Investigación y Divulgación de CIRES, A.C. que desarrolló diversos temas, comenzando con el origen de los sismos, señalando la importancia del peligro sísmico en nuestro país.
Se explicó del sismo del 19 de septiembre de 1985, tema que se aprovechó para señalar el origen de este Centro, a la vez que marcó el inicio del concepto de Protección Civil en nuestro país.