La superficie de la Tierra está dividida en enormes fragmentos llamados placas tectónicas, que se desplazan lentamente sobre una capa más profunda y caliente del planeta. Los lugares donde estas placas se encuentran reciben el nombre de bordes tectónicos y son las regiones donde ocurre la mayor parte de la actividad sísmica y volcánica del mundo.
Los bordes tectónicos son los límites entre dos placas que se mueven constantemente. Aunque su velocidad es muy lenta entre unos milímetros y varios centímetros por año, la enorme energía acumulada por estos movimientos puede provocar terremotos, erupciones volcánicas y la formación de montañas.
La corteza de nuestro planeta está formada por grandes bloques rígidos de roca llamados placas tectónicas, que no se ven porque están cubiertas por la superficie de la Tierra. Estas placas se mueven y han estado en contacto a lo largo de millones de años, y han provocado que se formen las montañas, volcanes, cordilleras y por supuesto también terremotos.
Con la ciencia y tecnología actuales, se ha hecho un mapa de todas las placas tectónicas que hay en el planeta y así podemos saber que el territorio de nuestro país está entre cinco placas: Caribe, Pacífico, Norteamérica, Rivera y Cocos.
Algunas de estas placas se subducen (sumergen) una debajo de la otra, en algunos estados de la República Mexicana, lo que hace que se generen sismos en esta llamada zona de subducción, principalmente en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
“La placa de Rivera se sumerge bajo Jalisco y Colima, mientras que Cocos lo hace debajo de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Al sur de Chiapas y en Centroamérica, Cocos continua, pero ahora sumergiéndose debajo de la placa del Caribe”. [1]
Si vives en México sabrás que diariamente acontecen sismos, sólo que algunos pasan desapercibidos porque su magnitud es pequeña y no se siente el movimiento que producen.
Imagina que nuestro planeta es como un rompecabezas formado por grandes placas de roca gigantescas llamadas placas tectónicas, que no las ves porque están cubiertas por la superficie de la Tierra. Estas piezas se han estado moviendo y entrado en contacto a lo largo de millones de años, y han hecho que se formen las montañas, volcanes, cordilleras y por supuesto también terremotos.
Con la tecnología que disponemos hoy en día, los científicos han hecho un mapa de todas las placas tectónicas que hay en el planeta y así podemos saber que el territorio de nuestro país está entre cinco piezas de este gran rompecabezas terrestre, se llaman:
Caribe, Pacífico, Norteamérica, Rivera (en honor a Diego Rivera) y Cocos. Estas últimas dos placas se encuentran en subducción, es decir sumergidas, debajo de la placa de Norteamérica. Y si nos vamos por estados de la República Mexicano veremos que Rivera se sumerge bajo Jalisco y Colima, mientras que Cocos lo hace debajo de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Al sur de Chiapas y en Centroamérica, Cocos continua, pero ahora sumergiéndose debajo de la placa del Caribe. (SSN)
(¡Permanece pendiente de la siguiente entrega de este artículo, la segunda y última parte!)
Figura 1. Placas tectónicas en las que se encuentra México (Fuente: SSN)
“En el Cinturón de Fuego del Pacífico tienen lugar el 90% de todos los sismos del mundo y el 80% de los terremotos más grandes”, explicó a BBC Mundo el director del área de Sismología del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Herando Taveras.
En el Cinturón de Fuego del Pacífico se encuentran asimismo más del 75% de los volcanes activos e inactivos del mundo; 452 cráteres.