Personajes históricos: Charles Richter y su contribución con los sismos

Cuando ocurre un sismo, una de las primeras preguntas que solemos escuchar es: “¿De cuánto fue?”. Hoy estamos acostumbrados a conocer rápidamente su magnitud, pero hubo una época en la que comparar objetivamente el tamaño de un terremoto era mucho más complicado.

Uno de los científicos que transformó esta manera de estudiar los sismos fue Charles Francis Richter, cuyo nombre quedó ligado para siempre a la llamada escala de Richter.

Charles Francis Richter nació en Ohio, Estados Unidos, en 1900. Estudió física y obtuvo su doctorado en el California Institute of Technology (Caltech) en 1928. Poco después comenzó a trabajar en el Laboratorio Sismológico de California, donde se interesó profundamente por el estudio de los terremotos.

En el sur de California se registraban numerosos sismos, pero los científicos necesitaban una forma objetiva de compararlos. Las observaciones de los daños o de lo que las personas sentían podían variar considerablemente de un lugar a otro.

Richter trabajó junto con el sismólogo Harry O. Wood y posteriormente con el geofísico Beno Gutenberg para encontrar una manera de expresar numéricamente el tamaño de los terremotos a partir de registros instrumentales.

En 1935, Richter publicó el artículo “An Instrumental Earthquake Magnitude Scale”, en el que presentó una nueva forma de determinar la magnitud de los sismos. Su objetivo era establecer una medida que permitiera comparar los terremotos independientemente de los efectos que produjeran en un sitio determinado.

La escala fue desarrollada originalmente para los sismos locales del sur de California y utilizaba los registros obtenidos mediante el sismógrafo de torsión Wood-Anderson. La medición consideraba la amplitud de las ondas registradas y la distancia entre el instrumento y el epicentro.

Una característica fundamental de esta escala era su naturaleza logarítmica. Esto significa que un aumento de una unidad de magnitud representa un incremento de diez veces en la amplitud registrada de las ondas. Por eso, un sismo de magnitud 6 no es simplemente “un poco más fuerte” que uno de magnitud 5: la diferencia es considerable.

Uno de los grandes aportes de Richter fue ayudar a diferenciar dos conceptos que todavía suelen confundirse: magnitud e intensidad.

La magnitud busca representar el tamaño del sismo a partir de características relacionadas con la energía liberada en su fuente. En cambio, la intensidad describe cómo se experimenta el movimiento del terreno en un lugar determinado y qué efectos produce sobre las personas, edificios y objetos.

Por ejemplo, un mismo sismo puede tener una sola magnitud, pero producir diferentes intensidades en distintas ciudades. La distancia al epicentro, las características del suelo, la profundidad del sismo y otros factores pueden hacer que el movimiento sea mucho más intenso en un sitio que en otro.

Esta diferencia es fundamental para comprender por qué un sismo moderado puede sentirse con mucha fuerza en una ciudad, mientras que uno de mayor magnitud puede tener efectos relativamente menores en una determinada localidad.

Popularmente hablamos de la “escala de Richter”, su desarrollo estuvo relacionado con el trabajo de otros investigadores.

Beno Gutenberg, por ejemplo, desempeñó un papel importante en la evolución y aplicación de las mediciones de magnitud. Richter reconoció posteriormente la contribución de Gutenberg, especialmente en la interpretación de registros sismográficos y en la expansión de los métodos de magnitud más allá de los terremotos locales de California.

De hecho, Richter originalmente se refería a ella simplemente como una “escala de magnitud” y durante varios años evitó darle su propio nombre. El término “escala de Richter” comenzó a utilizarse posteriormente de manera pública.

Aunque la expresión “escala de Richter” continúa siendo muy popular, actualmente los sismólogos utilizan diferentes escalas de magnitud dependiendo del tipo y tamaño del sismo. Para terremotos grandes, la magnitud de momento (Mw) se convirtió en una de las principales herramientas para caracterizar el tamaño de los eventos.

La escala desarrollada por Richter fue el antecedente de las modernas escalas de magnitud y representó un cambio fundamental: permitió pasar de describir un terremoto principalmente por sus efectos observados a cuantificarlo mediante registros instrumentales.

Charles Richter falleció en 1985, pero su contribución continúa presente en la forma en que entendemos los terremotos. Además de la escala que lleva su nombre, realizó otras aportaciones importantes a la sismología y participó en investigaciones relacionadas con las ondas sísmicas y la actividad sísmica. También fue coautor, junto con Beno Gutenberg, de trabajos fundamentales sobre la sismicidad de la Tierra.

Su legado va más allá de un número. Richter ayudó a establecer una idea que hoy parece sencilla, pero que fue revolucionaria en su momento: los sismos podían medirse, compararse y estudiarse de manera objetiva mediante instrumentos.

Gracias a ese cambio de perspectiva, la sismología avanzó hacia una disciplina cada vez más precisa, capaz de registrar y analizar miles de terremotos alrededor del mundo.

Cada vez que escuchamos que un sismo tuvo cierta magnitud, estamos utilizando directa o indirectamente una idea que comenzó a desarrollarse en la década de 1930.

Charles Richter no creó los sismos ni podía predecir cuándo ocurrirían, pero ayudó a crear una nueva forma de medirlos y comprenderlos.

Y ese fue uno de sus mayores aportes a la ciencia: convertir el movimiento de la Tierra en información que podía ser registrada, comparada y estudiada.

https://www.britannica.com/biography/Charles-F-Richter

https://ciencia.unam.mx/leer/390/Charles_Richter_y_su_escala_sismica_que_perdura_en_el_tiempo

https://physicstoday.aip.org/news/charles-richter

https://www.septimavalparaiso.cl/charles-francis-richter-creador-de-la-escala-de-richter/

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