La superficie de la Tierra está dividida en enormes fragmentos llamados placas tectónicas, que se desplazan lentamente sobre una capa más profunda y caliente del planeta. Los lugares donde estas placas se encuentran reciben el nombre de bordes tectónicos y son las regiones donde ocurre la mayor parte de la actividad sísmica y volcánica del mundo.
Los bordes tectónicos son los límites entre dos placas que se mueven constantemente. Aunque su velocidad es muy lenta entre unos milímetros y varios centímetros por año, la enorme energía acumulada por estos movimientos puede provocar terremotos, erupciones volcánicas y la formación de montañas.
Tipos de bordes tectónicos
Bordes divergentes: se forman cuando dos placas se separan.
Al alejarse, el material caliente del interior de la Tierra asciende y crea nueva corteza terrestre.
Ejemplos:
● Dorsal Mesoatlántica.
● Valle del Rift en África Oriental.
¿Qué producen?
● Sismos generalmente moderados.
● Formación de océanos y cadenas montañosas submarinas.
Bordes transformantes: ocurren cuando dos placas se deslizan lateralmente una respecto a la otra.
El movimiento suele ser irregular debido a la fricción, lo que provoca acumulación de energía que eventualmente se libera en forma de terremotos.
Ejemplos:
● Falla de San Andrés.
¿Qué producen?
● Sismos superficiales.
● Desplazamientos horizontales del terreno.
El SASMEX existe precisamente porque los sismos más peligrosos para muchas ciudades mexicanas se originan en zonas asociadas a estos bordes tectónicos.
Cuando ocurre un terremoto en la costa del Pacífico, las ondas sísmicas tardan más tiempo en llegar a ciudades alejadas del epicentro que las señales electrónicas enviadas por la red de sensores sísmicos. Esta diferencia de tiempo permite emitir una alerta antes de que se perciba el movimiento fuerte.
1. Un sismo se origina en una zona de subducción o en otro borde tectónico activo.
2. Los sensores sísmicos detectan rápidamente las primeras ondas generadas por el terremoto.
3. El sistema analiza la información en segundos.
4. Si el evento cumple ciertos criterios, se emite la alerta sísmica.
5. La señal llega a las ciudades receptoras antes de las ondas sísmicas más destructivas.
Gracias a este principio físico, el SASMEX puede proporcionar segundos valiosos para que la población tome medidas de protección.
La red de detección del SASMEX se encuentra principalmente en regiones con alta actividad sísmica asociada a los bordes tectónicos del Pacífico mexicano, donde históricamente se han generado terremotos importantes.
Estas zonas fueron seleccionadas porque concentran una gran cantidad de eventos sísmicos producidos por la interacción de placas tectónicas.
Comprender los bordes tectónicos ayuda a los científicos a identificar zonas con mayor peligro sísmico y volcánico, mejorar los sistemas de monitoreo y fortalecer las medidas de prevención y protección civil.
En la siguiente entrega hablaremos de los bordes convergentes y de subducción, sigue nuestro contenido para saber más sobre estos movimientos constantes en la tierra.
Fuentes:

