Los sismos son fenómenos naturales que liberan energía acumulada en la corteza terrestre. Para comprender su tamaño y potencial impacto, la sismología utiliza escalas de magnitud, que permiten cuantificar la energía liberada por un terremoto. Estas mediciones son fundamentales para el funcionamiento de sistemas de monitoreo y alerta temprana como el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), operado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES).
La magnitud sísmica es un valor numérico que indica la cantidad de energía liberada en el foco de un sismo. A diferencia de la intensidad, que describe cómo se percibe el temblor en la superficie, la magnitud se calcula a partir de los registros instrumentales de los sismógrafos.



