México ha experimentado en las últimas décadas mejoras técnicas y científicas importantes en sismología e ingeniería sísmica desde instrumentación y modelos del subsuelo hasta cambios normativos y tecnologías de alerta.
La Red Acelerográfica de la Ciudad de México (RACM) ha desempeñado un papel esencial en la recopilación de datos que han contribuido en la toma de decisiones en ingeniería sísmica. Los acelerógrafos instalados en la red han permitido:
En 1949 el geólogo Hugo Bernioff instaló una serie de sismógrafos a lo largo de una banda de 50 km en la Placa Norteamericana, notando que los epicentros de los sismos cada vez eran más profundos, lo que lo llevo a un resultado que era a lo largo de la subducción de la placa de la litosfera, muy parecido a los estudios que había hecho Kiyoo Wadati en 1935 en Japón, razón por la cual lleva este nombre.
El Servicio Geológico Mexicano (SGM) define a esta zona como: “Es una zona definida por los sismos que ocurren en la zona de subducción y llega a alcanzar grandes profundidades. La placa que subduce genera movimientos sísmicos en todo lo largo y ancho de la misma, produciendo una alineación de focos sísmicos asociados al plano de subducción y que forman el plano de Bernioff. La inclinación del plano de Bernioff varía de unas zonas a otras, pero suele ser mayor de 45° (es decir, más cercana a la horizontal). “
Te traemos un nuevo viaje lingüístico. En la infografía de este mes exploramos la lengua mazateca.
Si te perdiste nuestra entrega sobre el idioma Mazahua, no dejes de leer para seguir conociendo estas fascinantes culturas.
Los mazatecos se autodenominan ha shuta enima, que en su lengua significa “los que trabajamos en el monte, gente humilde y de costumbre”.
El mazateco, también llamado enna, pertenece al grupo popolocano de la familia oto-mangue. Se habla en 16 variantes lingüísticas, cada una con su propio nombre:
Noreste – en naxijen Presa Bajo – en ningotsie Este Bajo – ntaxjo Sur – nnenanguingaxni Sureste – enrenaxinandanguifi Eloxochitlán – en ngixo Centro – enna Suroeste – ienranaxinandanannandia Huehuetlán – anndexu Tecóatl – enna Presa Alto – enna Oeste – enna Norte – en naxo tota / en ndaxo Ocopetatillo – en ndaja Acatepec – en naxillanazo Puebla – anxo’boo
Actualmente el mazateco no enfrenta un riesgo inmediato de desaparición, pero su vitalidad es frágil. Existen alrededor de 230 000 hablantes, principalmente en Oaxaca, Puebla y Veracruz.
Según el censo de 2000 del INEGI, se registraron 237,212 hablantes y 814 localidades con presencia mazateca, aunque en solo el 5 % o más de su población, la lengua se habla de forma activa.
Históricamente, los mazatecos han participado en diversos movimientos armados:
Independencia: apoyaron a los criollos.
Intervención francesa: se unieron al ejército juarista.
Revolución mexicana: lucharon por la recuperación de sus tierras frente a los latifundistas. La variante empleada en este diccionario es la del noroeste (en naxijen).
Su cosmovisión une creencias católicas y cultos a la naturaleza y ancestros, expresada en ritos, ofrendas y mitos guiados por curanderos.