La palabra sismo en lenguas indígenas: Lengua Náhuatl

En entregas anteriores exploramos la riqueza lingüística de México a través de la lengua mixteca, una de las muchas voces que dan vida a nuestro pasado y presente. En esta nueva entrega, continuamos nuestro recorrido por las lenguas originarias del país con una de las más emblemáticas y trascendentes: el náhuatl, la lengua que alguna vez fue el hilo común del Imperio mexica y que hoy sigue resonando en la vida cotidiana, en los nombres de lugares, en nuestro idioma y en nuestra identidad.

El náhuatl, lengua ancestral de los aztecas y de los actuales pueblos nahuas, es mucho más que un medio de comunicación: es un símbolo vivo de identidad, historia y resistencia cultural. Su nombre, proveniente del sustantivo que significa “cosa que suena bien”, refleja la musicalidad y profundidad de una lengua que ha perdurado a lo largo de los siglos, adaptándose y evolucionando sin perder su esencia.

Considerada parte del tronco lingüístico uto-azteca (también conocido como yuto-azteca o yuto-nahua), el náhuatl ha sido una de las lenguas más habladas en México desde tiempos prehispánicos. Actualmente, sus hablantes se distribuyen en múltiples estados del país, como Puebla, Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí, Oaxaca, Colima, Durango, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Tabasco, Tlaxcala, Estado de México y Ciudad de México.

Las lenguas nahuas pertenecen al grupo cora-nahua dentro de la familia yuto-nahua, y cuentan con más de 30 variantes, que varían según la región y las tradiciones locales.

Durante el Segundo Imperio Mexicano, el emperador Maximiliano I mostró un notable interés por esta lengua. Mandó traducir sus decretos al náhuatl y aprendió el idioma con la ayuda de su traductor y maestro, Faustino Chimalpopoca, reconociendo la importancia de comunicarse con el pueblo en su propia lengua.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el Censo de 2020 se registraron 1,651,958 hablantes de náhuatl en México, lo que la mantiene como una de las lenguas indígenas más vitales y extendidas del país.

La cosmovisión náhuatl se fundamenta en la dualidad y el equilibrio entre los opuestos, día y noche, masculino y femenino, reflejando una profunda comprensión del universo y la armonía natural.

Más allá de su riqueza lingüística, el náhuatl representa una herencia viva, un símbolo de resistencia y un recordatorio constante de nuestras raíces indígenas, que siguen resonando, como su nombre indica, con “una cosa que suena bien”.

Fuentes:

https://cedipiem.edomex.gob.mx/usos_costumbres_nahua

https://mexico.sil.org/es/lengua_cultura/nahuatl

https://www.inali.gob.mx/clin-inali/html/l_nahuatl.html

https://atlas.inpi.gob.mx/nahuatl-lengua

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